SER FELIZ A PESAR DE LA TRISTEZA

Las épocas inciertas, donde la oscuridad esta presente, las crisis, la tristeza, la desilusión también forma parte de la felicidad.


Aunque parezca paradójico y en el momento no se pueda entender. Algún día se comprendera que era así.


Los caminos de Dios son insondables y misteriosos. Estas épocas poco gratas, son las que mas crecimiento aportan, porque nos obligan a sacar lo mejor de nosotros mismos, a sobreponernos a las adversidades.


Quisiéramos estar siempre riendo, eso seria expectacular, pero no siempre puede ser. Somos humanos, y como tal, las cosas nos afectan, pero todo eso, también pasara, para dar cabida a las experiencias mas hermosas, que puedas sospechar.

La fe mueve montanas. Aun en las desgracias somos afortunados, porque sencillamente, hubiera podido ser peor. Tenemos familia, y amigos que nos quieren, gente a la que les importa nuestro dolor, nos tenemos los unos a los otros, somos una familia, así los siento y quiero que cada uno lo sienta también.

Porque las penas, y la soledad compartida, es menos pena, menos soledad. Todas esas pruebas son necesarias para templar el alma, para adquirir el coraje, y el tezón.


Cada experiencia tiene un objetivo, aunque no lo comprendamos, y en su momento, nos moleste, nos duela, no lo entendamos, y le recriminemos a Dios.


A veces Dios nos esta salvando de catástrofes peores, que nosotros no tenemos posibilidad de prever.


Algunas veces es un llamado a la reflexión, y una nueva oportunidad, para que veamos lo que en verdad es importante, valioso, verdadero y esencial.


Así que por favor, no se desanimen, confíen en si mismos, en su fuerza interior, en la fe inquebrantable
poder de vuestro corazón. No estamos solos nos tenemos a nosotros mismos y nos tenemos unos a otros.


Los Quiere, Lucia.