EL PASADO


El pasado es importante porque nos hizo lo que somos, de él  debemos rescatar lo que es valioso, ver los eventos que nos afectan hoy en la actualidad, aceptar nuestra verdad, reconocernos como somos, pero sobretodo aprender a perdonar, perdonarnos nosotros mismos  por lo que hicimos o dejamos de hacer, a los que nos hicieron daño y nos causaron heridas que aún están por sanar.

El perdón tiene poderes mágicos. Cuando me perdono yo aprendo a perdonar a los demás.  Todo cambia, todo comienza a ser mejor, atraigo lo bueno a mi vida, me siento más  feliz y ayudo a que otras personas lo sean también.

No se puede vivir anclado en el pasado, hay que rescatar lo rescatable, seguir adelante con positivismo y con mucha alegría, pues el solo hecho de existir es una dádiva que Dios nos otorga.

Es necesario vivir el presente, el pasado es importante porque aportó a nuestro desarrollo como el ser humano que somos en la actualidad. Rescatar del pasado todo lo bueno que nos dejó, guardarlo en nuestro corazón. Las experiencias desagradables y dolorosas, olvidarlas  o trabajarlas a través del perdón.

El futuro es incierto, es preciso ser positivo aún ante la adversidad.  Disfrutar de las cosas sencillas, amar,  ser humilde, reconocer los errores, enmendar lo que se pueda, dar lo mejor , trabajar al máximo, compartir con tus seres queridos, vivir el día a día con entusiasmo, concentrándonos en ser.

Planear el futuro es aceptable también, ponerse metas, que cada paso por pequeño que sea, este encaminado al logro de ese objetivo propuesto, porque  hay que creer en que nuestros sueños se harán  realidad.



Autora
Lucía Uozumi
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