MOMENTOS CRÍTICOS DEL ALMA.






Mi alma ha muerto.
Hoy como tantas otras veces tengo que asistir a mi propio funeral.
Entierro mi alma con el dolor de mi corazón.
Me cansé de luchar, siempre a contracorriente.
Ya no más. Hoy digo basta.
Está no es la vida que quiero para mí. Merezco más.

Todas mis ilusiones truncadas aún antes de empezar.
La soledad eterna de mi alma, la constante renunciación.

¡Ya no más, ya no más! ¿Cuántas veces la misma súplica?.
Siempre he estado sola,con esa convicción he caminado.

Lloro por mí, por la mujer, por la niña,
por la que todo te entregó y se quedó vacía,
la que está rota en mil pedazos,
la que no puede reconstruir su corazón.

¿Cuántas veces tengo que morir?.
¿Es que no existe el amor para mí?.
Yo que soy solo amor, sin embargo soy el ser más solitario del planeta.
He tratado de ser buena. He soportado todo estoicamente.

Y te pregunto: ¿Hasta cuándo?.
¿Es que no sabes Dios mío, que mi alma ya no lo soporta?.
¿Por qué razón te complaces en prolongar mi agonía y mi sufrimiento?.
¿No he superado con creces todas tus expectativas?.

Me has llevado a límites insospechados y difícilmente tolerables.
Estoy aquí suplicando que retires de mí este cáliz,
que ya le des sosiego a mi alma herida.

He luchado con optimismo, diciendo:
"Es un día menos," pero tú te empeñas en demostrarme que estoy equivocada.
¿Por qué? ¿por qué te olvidaste de mí? ¿por qué Dios mío?
¿No ha sido suficiente?.
¿Podrías por favor apiadarte de mí?

Solo soy un  Ser que se está rompiendo al viento.
El más solitario del planeta, en un punto inexistente en el mapa del universo.
A la deriva, irremediablemente al borde del abismo,
permanentemente olvidada por ti y por el mundo.
Un naufrago que lucha por no claudicar ante la adversidad.

Ahora, Dios mío, suplico:
Basta, basta ya. Stop.
Ya pagué con creces todas mis equivocaciones y mis errores.
Es suficiente.
Tengo derecho a vivir, a amar plenamente,
a ser amada con intensidad,
a disfrutar de la vida,
a vivir dignamente.

Ya llegué al límite.
Dios mió: Renuncio.
Mi contrato ha terminado.
Búscame un reemplazo.
Te dejo la vacante.

Autora:
Lucía Uozumi
(Derechos Reservados)