UNA SIMPLE REFLEXIÓN.

UNA SIMPLE REFLEXIÓN
El hombre es bueno por naturaleza, tenemos ambas opciones y  hacemos uso del libre albedrío. 
Se puede convivir en el ambiente más adverso, sin embargo mantenerse ecuánime y fiel a los designios de su Ser. El ambiente influye pero no siempre es factor determinante, depende de la voluntad férrea, del grado en que cada persona esté conectada con su alma, decidiendo  como ser y actuar ante las encrucijadas y vivencias personales. 
La naturaleza nos enseña, la flor de loto, crece en un ambiente inhóspito y sin embargo resurge con toda su belleza y esplendor para darnos una lección de vida.

Creo firmemente en el  potencial y en la bondad del ser humano, dejando que lo mejor emane de su Ser. 
Además, debemos ser el cambio que predicamos y queremos. Si  a  nivel individual se es honesto, sincero, transparente y se actúa en consecuencia, el cambio surgirá más allá de las palabras que respaldadas por acciones coherentes serán  nuestra forma de vida. Está en cada Ser, porque cada uno contamos en este universo del que formamos parte.
Autora:
Lucía Uozumi.
(Derechos Reservados)