RENOVACIÓN


Hemos abrazado un nuevo año, para muchos, colmado de expectativas y cambios anunciados, pero dichos cambios se tienen que producir desde el interior de cada ser.
No debemos pretender  que estos ocurran solos. Somos nosotros quienes  iremos lográndolos poco a poco cada día.
Si queremos paz, debemos ofrecerla nosotros. Si deseamos un mundo más justo, debemos serlo en cada oportunidad.  ¿Queremos igualdad y oportunidades para todos? Debemos ser honestos y respetar los deberes y derechos de los demás.
Que este año se distinga porque cada uno de los seres humanos vivió en paz, armonía y amor con los demás.
Que la honestidad, la honradez, la humildad, y todos los valores que hemos dejado rezagados en el camino, sean tomados como estandarte de vida, que sea nuestra razón de ser.
Sin engaños, abusos, discriminación,  sin obtener provecho ni  pisotear  los derechos  ni la dignidad del más débil.
No pretendamos lo que no estemos dispuestos a ofrecer desde el corazón, seamos  introspectivos reconociendo nuestros fallos, con la voluntad férrea de implementar esos pequeños cambios en nosotros, antes que pretender que suceda en los demás seres humanos.
Predicar con el ejemplo y vivir como se predica.
Que el 2012 nos  colme de bendiciones, hagamos  realidad nuestros sueños más preciados y que nuestros proyectos cristalicen. Que tengamos paz interior, generemos amor incondicional, amemos con  todo nuestro ser y seamos amados plenamente, que la felicidad habite en vuestros corazónes. Que la soledad del alma sea un recuerdo del pasado,  el odio y el resentimiento no existan en nuestro vocabulario  ni en nuestro corazón.
Que creemos un mundo más justo  con igualdad de deberes, derechos y oportunidades para todos. Que el hambre, la misería, el abandono, la pobreza, la falta de recursos se erradique de la faz de la tierra.
¡Feliz 2012!
Que Dios nos  colme de bendiciones  y  nos cubra con su manto sagrado.

Autora:
Lucía Uozumi.
(Derechos de autor)