CERRANDO ETAPAS

Debemos entender que mientras no perdonemos, olvidemos y dejemos ir  el rencor, el odio y el resentimiento, es muy difícil que podamos avanzar en nuestra evolución personal.

La vida nos enfrenta ante encrucijadas y disyuntivas en las que no sabemos cuál camino  tomar, es nuestra decisión quedarnos anclados en el pasado o avanzar. Liberar y soltar todo lo negativo que oprime  nuestro corazón, y darle cabida a lo mejor que está por llegar.

Mientras no se libere al alma de todo lo que le impide avanzar, es muy difícil poder obtener resultados favorables.

El perdonar y perdonarse desde el alma y llenarnos de amor, son  alternativas y posibilidades a seguir. Cuando esto sucede, el universo se confabula para que se sucedan eventos que desencadenan circunstancias positivas.

El perdón y el amor son bálsamos mágicos que restituyen al alma de todo las heridas, nos llenan de nuevas esperanzas y curan nuestro dolor.

Sanar desde el alma es primordial. ¿Cómo se logra esto?

Debemos llenarnos de amor, dejar que él nos inunde  y desde ahí, comenzar a cerrar etapas, dejar que el pasado se vaya,  con él, el dolor, las vivencias que ya cumplieron su ciclo, cerrar puertas tras nosotros, y abrir puertas hacia lo nuevo, hacía nuevas experiencias, emociones, sensaciones y alegrías.

Permitirnos tener el alma de un niño pura y cristalina que se alegra ante las cosas sencillas, y solo ve lo bueno que cada experiencia, por dolorosa que sea, nos puede aportar.

Cuando se libera al alma del rencor, del remordimiento, del odio, de la rebeldía, ésta se siente liviana, y el corazón se llena de gozo y contento.
Olvidar las experiencias dolorosas, asimilar lo positivo que nos dejaron, lo que nos hicieron crecer y seguir adelante, porque sencillamente del pasado no se puede vivir y tampoco se puede cambiar.

Fluir como el viento, no ir contra corriente, puede parecer que estamos vencidos, pero al final nuestra aparente sumisión sera nuestra fortaleza.

Confiar en que lograremos lo que deseamos, luchar con ahínco,  positivismo,  alegría, coraje y valentía. Resurgir de las cenizas cual ave fénix que ante las adversidades se reinventa a sí misma.

Esperar siempre lo mejor, porque será lo que va acontecer.
¡¡Es un hecho!!
Lucía